CDMX a 15 de mayo de 2019
Las batallas se eligen sabiamente.
Un día más dónde el insomnio decide atacar
Hace tiempo aprende de mi madre que hay que saber elegir las batallas, uno no puede meterse en todas, así que también hace tiempo decidía que en cuestiones de insomnio, este es un oponente que ha demostrado cierta superioridad en mi vida y la forma que en contra de ganarle de vez en vez es hacerlo rentable.
Creo que la actitud lo define todo.
Así que si no puedo dormir, entonces decido tomarlo positivo y sacarle el máximo provecho posible.
Hoy decida abrir esta sección en mi blog, que llamará: Diario de mis insomnios.

Mi objetivo con ella será compartirles un poco de mi vida, confieso que yo no sé a que debo el honor de tanto interés en ella, recibo miles de mensajes que honestamente ya no puedo ni responder, lo deseo con todo el alma sin embargo ya no puedo, ¿adivinen por qué? Así es, por falta de tiempo.
Intentaría entonces compartirles mis meditaciones, locuras y reflexiones esperando que en algo les aporte, (y esto no es por narcisismo mío sino porque muchos de los mensajes que recibo es comentándome que ciertos post les han ayudado en circunstancias propias de su vida)
Los post de esta sección serán cortos, y no se me asombren o indignen si detectan fallas en la escritura, sean estas del tipo que sean, recuerden que estoy en un estado zombie presa del insomnio. (Sólo este post por ser el primero será un poco más extenso por la explicación del surgimiento del mismo)

Los tiempos de insomnio los aprovecho reflexionando, meditando, trabajando por supuesto en temas rezagados y también dando rienda suelta a la creatividad, etc.
El jefe ha muerto
Comienzo.
Pues bien, cuando no puedo dormir hago de todo, soy productiva un rato más aunque el límite entre trabajar y vivir vida de mortal nunca lo he tenido, por ejemplo hoy, (bueno de hecho ayer) comenzó el día a las 5 am respondiendo los primeros mensajes y cuando termine de trabajar y decidí venir a intentar dormir eran las 10:21 pm, eso sumaba 15:21 horas trabajadas seguidas y sin descanso, y si a eso le sumamos que no pude dormir, pues ya voy en la hora 22 de trabajo.
La causa siempre es la misma, mi mente es demasiado activa así que decidí dejar de intentar dormir, me levanté, me preparar un té y entonces comencé la sección que ahora lees, puse una lista de música para dormir bebes, (jajajaja lo que hace uno motivado por la esperanza) a ver si en algún punto me quedo dormida, espero que si, Pero no me incomoda si no es así.

Bueno para no hacer más largo el show, las causas de mis insomnios pueden ser variadas, había una que me causaba hace tiempo dolor y ansiedad del bueno, hasta que descubra la causa, era incertidumbre, y como esta aqueja seguramente a muchos de ustedes, seguro les servirá esta meditación que escriba en otro día que me encontraba yo en la misma situación.

Pues bien, al igual que al insomnio he aprendido más o menos a manejar a la incertidumbre, identificándola en mi vida, como un pizarrón en blanco, debido a que la esta no es otra cosa más que temor por no saber que va a suceder en el futuro (cercano o no).

Hoy la distingo como la oportunidad de transformar ese miedo en algo que yo quiero, porque si no sé que va a suceder pues entonces sucederá lo que yo quiera.
Tomo el pizarrón en blanco de mí ahora amiga la incertidumbre y me pongo a diseñar lo que yo quiero que suceda.
¿Me funciona? Cada vez más, es como todo en la vida, hay que practicar y tener paciencia, que todo mejora con el tiempo. Cada vez la incertidumbre me genera menos ruido mental.
Pues voy a la mitad de mi té, sin embargo ya no les hago más larga la lectura, mi mensaje de hoy, es que aprendan a transformar cada situación incomoda en su vida en algo positivo, requiere esfuerzo y bien vale la pena dedicarlo.
Como dice el dicho: Si la vida te da limones haz limonada.
Ahh me acabo de acordar de un video que se hizo viral hace tiempo, Dale la vuelta a la tortilla, al buscarlo para compartírselos, me doy cuenta que hay una versión con artistas, y allá mismo mencionan mi frase de la limonada, ¡Qué bien!, se los dejo para que lo vean, junto con mis mejores deseos para que todo lo bueno les suceda, y si no es así simplemente, ¡denle la vuelta a la tortilla!


